Soy un gran fan de lo que en el mundo del vino llamamos terroir. Sencillamente, el sabor del lugar. Esta terminología también es válida en la industria del cannabis. Hay diferencias sutiles entre el cannabis cultivado en suelo natural y vivo, al aire libre, bajo el sol, y el que se cultiva en interiores bajo luces. A mí me gusta mucho el que se cultiva al aire libre, bajo el sol, biodinámico -cuando es posible- y, como mínimo, orgánico.
Hace varios años me presentaron a los « Humboldt Seed Company », y su búsqueda incansable de la calidad me sigue pareciendo lo mejor que hay. Me considero muy afortunado por haber tenido la oportunidad de fumar el resultado de su duro trabajo. Es realmente impresionante.